Hace mucho frío últimamente
El cielo nublado, igual mi mente
Heme aquí buscando un Sol caliente
Espero que algún día lo encuentre.
Ya sólo soy una simple cometa
Volando ciega, a ver dónde llega
Viajando sin rumbo hacia mi meta
Me entretengo jugando a ser poeta.
Por mi camino sólo hay estrellas
Algunas de ellas brillan por bellas
Pero están frías, falsas centellas
¿Por qué no son como las doncellas?
Estoy muy cansado de buscarte
Tú, Sol tan flameante y tan ardiente
Capaz y deseoso de abrigarme.
Vamos! Derrite mi helada frente.
Ese polvo estelar del camino
Fue aquello que desvió mi destino
Me llevó a ti, rostro más divino
Celebremos con copa de vino.
Volteaste con tu áureo cabello
Inconfundible señal de Apollo
Ojos negros, brillo de obsidiana.
Quédate! Virgen de porcelana.
En la inmensidad de este universo
Hallé a la que enciende mi calor.
¿A quién le escribo estos bellos versos?
A ti, bella musa de mi amor.
Escrito por: Giovanni Garinian
Métrica: Decasílabos
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Esta es una novela redactada como un cuento para niños, pero en realidad dirigido a los grandes, los adultos, con el afán de hacernos reflexionar en lo hermoso que significa el ser niño, no tanto por querer volver a vivir esa etapa, sino por la forma en que mirábamos al mundo en aquel entonces.

