Fui un salvaje, despiadado caníbal,
devorador cruel de sus besos, asesino de su bondad.
Castigué sus besos con mis besos, destruí su amor amándole.
Fui faro inalcanzable a su esperanza, escollo culpable del naufragio,
acantilado cuyos labios calcáreos nunca susurraron súplica o perdón.
Fui lejano, distante, maligno, fui hombre de carne y odios
que en su médula vengó su cáncer, que -tóxico- envenenó su alma.
Castigué sus besos con mis besos, destruí su amor amándole.
Él fue la sangre que redimió mi vida, llama que iluminó mi existencia,
fue mi todo, se fue para siempre.
Yo fui su agonía, sudario mortuorio, cuerda áspera del calvario,
fui su nada, fui su omega.
Autor: Emiliano Canto Mayén
loading...
loading...