Deseo Vampiresco (Fragmento)
Comienza a anochecer y el deseo me invade,
Extasiado ansío ya tu encuentro,
La lujuria me domina con violencia,
Necesito sentir que te poseo.
Te observo, te miro, te deseo….
Mi piel arde como el fuego,
Mi ser se estremece con tu aroma,
Mi lengua te saborea.
Ardiendo están mis labios
Que mueren por tocarte.
Calma mi sed con tu cuerpo.
Mátame con delirio y deseo.
Siento cómo palpita tu corazón,
Cómo se agita y se estremece con mis besos,
Cómo recorre la sangre todo tu cuerpo,
Cómo te enloqueces de pasión.
Te tomo entre mis brazos,
Te acaricio sin pensar,
Te desnudo por completo,
Mis manos te buscan sin cesar.
Inocente condenada sin remedio!
Me deseas, deseas mi cuerpo, deseas mi piel.
Sientes mi sabor, sientes mis besos,
Sientes mis manos y mi lengua.
Mi dulce víctima, al fin te tengo,
Te poseo, te hago mía.
Extasiada en tu lujuria no sientes mi mordida.
No hay tristeza, no hay agonía,
Tan sólo el dolor del beso de la muerte.
Ese dulce beso que te hiere,
Que lentamente te desvanece,
Que desdibuja las fronteras del dolor y del placer.
Extasiada te me vas, extasiada te hago mía.
Y suspiras… no sé si de dolor
por abandonar este valle de tristezas,
o de aquella alegría que tan sólo produce,
el instante previo de la muerte.
Pero al fin te hago mía. Y al fin eres libre….
Con tu último aliento exhalas mi nombre,
Con tu último esfuerzo me abrazas.
Mientras tu sangre, tibia ya, corre por mi boca,
Y mi delirio se sacia en tu dolor.
Ahora tu esencia me pertenece.
Por un instante mi alma y la tuya son tan sólo una.
Vampiro y víctima se mezclan en un último latido,
Y el olor de la muerte me sobrecoge, ya llega.
Y una vez más clamas mi nombre.
Tu corazón ya no late, ya no bebo más tu sangre,
Pero aún me llamas, me suplicas,
Te aferras a mí, tu victimario, tu salvador.
La nostalgia me invade,
Y ya satisfecha mi sed de ti,
aflora en mi la nostalgia.
Lloro tu muerte, lloro mi destino,
Aquel implacable instinto que me abate.
Te he matado y mi conciencia me lo grita.
No aflora más la pasión que me domina,
Y cual si fuese un iceberg me congelo,
Me refugio en tus brazos inertes.
La misma pasión que me llevo a ti,
ahora me condena y maldigo mi destino.
Condenado a tomar la vida de los hombres
A falta de una propia.
Debo saciarme de tu vida y beberla.
Porque la mía tiempo atrás fue arrebatada
De la misma manera en que ahora tomo la tuya.
Te amo…, tan solo lo siento en mi ser.
Y con mi desespero corto las venas de mi mano
Y mi sangre cae sobre tu boca.
Te lloro y mis lágrimas son de sangre.
Muerto está tu corazón y con él mi esperanza.
Condenado a la soledad me encuentro de nuevo.
Tan sólo vivo de momentos, de instantes.
Autor: DarkConan_86
loading...
loading...
Comments
loading...
Anonymous
January 1st, 1970
algun dia mis manos frias llegaran hasta a ti y podre probar el dulce liquido que emanara de tu cuello…
loading...
Carolina M. Argüello
June 30th, 2009
Ardiendo están mis labios que mueren por tocarte, extasiado ansío ya tu encuentro. Cuándo llegarán esas frías manos a mi cuerpo desnudo? Cuándo llegará esa noche en que me poseas?
loading...
Giovanni Garinian
June 30th, 2009
WOW!!,,,ME ESTREMECIO…
loading...
KATTEW
August 26th, 2009
[Pero al fin te hago mía. Y al fin eres libre…]
Ese verso es el que más me gustó, la parte que más sentí. Un poema que me encantó de principio a fin.
Saludos
loading...
Gloria
October 23rd, 2009